¿Por qué le llaman error al mecanismo biológico?
¿Por qué clasifican en colores las vías de la vida?
¿Por qué critican aquello por lo que no somos culpables?
La luz de quien no puede ser fiel nace en la oscuridad
aquella que impregna a todos, sin distinción pero sí con jerarquías.
La oscuridad se aprecia cuando mi atención te ha iluminado
y a ti, y a ti, y luego a ti también.
El alma de un poeta rivaliza con el de la poetiza,
uno se funde en la humedad de mil sexos,
la otra se funde en un mar de llamados ocultos que oculta.
¿No es acaso la razón y la civilización, la moral y las buenas maneras
las enemigas del corazón, del miembro viril y la profundidad que cobija?
Necias que ignoran ser la causa de un prejuicio que ustedes mismas alimentan
Necios que ignoran el poder de explorar más allá del límite de su prejuicio
Mientras unas se sienten víctimas en potencia e inmaculadas hasta que ellos llegan,
ellos se sienten en la maldita obligación de romper un límite ficticio.
Si no rompo tu burbuja, ¿tú la romperás?
Y si la rompes tú solita, ¿seguirás con tus prejuicios?
No es al acercamiento al que debemos culpar,
es al dolor de no conocer nuestro erótico ser lo que debemos eliminar
No fui criado para yo acercarme y tú permitirlo,
fuimos criados para no reconocer lo natural de ese proceso.
sábado, 14 de julio de 2018
viernes, 16 de marzo de 2018
Hijo de la frustración y del coraje
¿valdrás la pena?
¿acaso será posible que merezcas ser escrito?
Lo hago, no importa, no importas...
Al amigo no lo evidencio
y menos si es falsa la denuncia
Al amigo no se le ataca
y menos sin justificación
Al pensamiento del amigo se le comprende
y más cuando no busca molestar
Al pensamiento del amigo lo dialogo
y más cuando busco crecer
Pero en lugar de eso preferiste acusar,
trampear y falsear, estúpidamente atacar
¿pero qué hago si son ellos los que no se dejan ayudar?
¿perdonarlos cuando no saben lo que hacen,
pero tienen todo lo necesario para saberlo?
No es mi culpa que otros sean estúpidos.
No es mi culpa que vean la paja en el ojo ajeno...
Jódanse
¿valdrás la pena?
¿acaso será posible que merezcas ser escrito?
Lo hago, no importa, no importas...
Al amigo no lo evidencio
y menos si es falsa la denuncia
Al amigo no se le ataca
y menos sin justificación
Al pensamiento del amigo se le comprende
y más cuando no busca molestar
Al pensamiento del amigo lo dialogo
y más cuando busco crecer
Pero en lugar de eso preferiste acusar,
trampear y falsear, estúpidamente atacar
¿pero qué hago si son ellos los que no se dejan ayudar?
¿perdonarlos cuando no saben lo que hacen,
pero tienen todo lo necesario para saberlo?
No es mi culpa que otros sean estúpidos.
No es mi culpa que vean la paja en el ojo ajeno...
Jódanse
jueves, 15 de febrero de 2018
lunes, 13 de marzo de 2017
lunes, 15 de agosto de 2016
Me gustaría conocer tus impresiones
leer tus comentarios
saborear tus miradas
saber que eres tú quien lo lee
Me gustaría conocer
saber
ir más allá de lo que el martillo puede lograr cuando rompe un límite
Y verte ahí
compartir fantasías al mismo tiempo que las vemos de lejos
y te veo de lejos
Entonces te escucho cuando timbra
te toco cuando leo aquello que te relaja
y quiero verlo junto contigo
y quiero verlo sabiendo que compartes mis gustos
leer tus comentarios
saborear tus miradas
saber que eres tú quien lo lee
Me gustaría conocer
saber
ir más allá de lo que el martillo puede lograr cuando rompe un límite
Y verte ahí
compartir fantasías al mismo tiempo que las vemos de lejos
y te veo de lejos
Entonces te escucho cuando timbra
te toco cuando leo aquello que te relaja
y quiero verlo junto contigo
y quiero verlo sabiendo que compartes mis gustos
lunes, 19 de octubre de 2015
¿Cuánto hace que dejé de verte?
–Cuatro años... te extraño.
Yo no, y me alegro. Eras la única inspiración para escribir poesía, creo que sigues siendo la única inspiración. Qué bueno que te has ido.
–¿No te gusta la poesía? ¿No es acaso importante?
Sí lo es, pero no la que tú me inspiras. No me gustas, tristeza, no me gusta tu color azul, no me gusta tu medio tono, no me gusta tu mirada profunda.
–¿Qué hago entonces sin ti?
Ve a donde me enviabas tú cuando llegabas a mi casa... al vacío fundador, ahí donde no hay esperanza.
–Cuatro años... te extraño.
Yo no, y me alegro. Eras la única inspiración para escribir poesía, creo que sigues siendo la única inspiración. Qué bueno que te has ido.
–¿No te gusta la poesía? ¿No es acaso importante?
Sí lo es, pero no la que tú me inspiras. No me gustas, tristeza, no me gusta tu color azul, no me gusta tu medio tono, no me gusta tu mirada profunda.
–¿Qué hago entonces sin ti?
Ve a donde me enviabas tú cuando llegabas a mi casa... al vacío fundador, ahí donde no hay esperanza.
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